25-08-2020 09:49 hs.

A 45 años de Born to Run de Bruce Springsteen

Un disco que rompió moldes e inspiró al rock

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La canción más icónica del Jefe tardó 180 días en ver la luz, pero cambió el devenir del rock and roll, el disco cuya tapa inspiraría a miles de artistas marcando la frescura inigualable de uno de los padres del género.

Escribí Born to Run sentado en el borde de mi cama, en una cabaña que acababa de alquilar en el 7 West End Court en West Long Branch, Nueva Jersey. Estaba por darme un tutorial intensivo sobre el rock and roll de los cincuenta y sesenta. Tenía una mesa pequeña con un tocadiscos al lado de mi catre, así que estaba a solo un paso de dejar caer la púa en mi álbum favorito del momento?. Lo que empezó en esa casa -hoy la Meca para los fans de Springsteen-, terminó seis meses después. 

La grabación fue tremenda. Comenzó en mayo de 1974 y duró 14 meses. Sólo la canción que da título al álbum demandó 180 días, como dijimos. Born to Run insumió casi la mitad de todo el tiempo que se trabajó en el disco. Después de ella, la E Street Band se quedó sin baterista y pianista. Ernest Carter y David Sancious se fueron para armar un conjunto de free jazz. Entraron Max Weinberg y Roy Bittan, dos pilares de lo que sucedió en el estudio. El ingeniero de sonido Jimmy Iovine y Jon Landau (que había tomado la producción) mudaron todo a Plant Studios de New York. El guitarrista Steve Van Zandt ingresó tan sólo después de darle indicaciones acerca de cómo comenzar el tema 10th Avenue Freeze Out con un arreglo de vientos.

La tapa que inspiró al rock
La fotografía de dicha portada fue hecha por Eric Meola el 20 de junio de 1975. Bruce y Clarence entraron al estudio con unos pocos cambios de ropa y sus instrumentos: saxo y guitarra. El cantante llevó algo más, quizás como amuleto: un pin del Fan Club de Elvis Presley de New York. Meola recuerda que sonaba un tema de los Rolling Stones, Decembers Children. No hubo ni estilista, ni maquilladora, ni peinadora, ni asistente. Sólo nosotros. Por la diferencia de altura, Springsteen debió pararse sobre unas cajas. Meola disparó unas 600 tomas en dos horas.

En la imagen elegida, Springsteen observa de reojo a Clemons y se apoya sobre su espalda, mientras éste mira a cámara. Según Meola, fueron tres segundos, hay sólo dos cuadros de esa secuencia. Y se pregunta ¿Es, como han dicho tantos escritores, una declaración de amistad y camaradería entre los dos hombres? Si. ¿Fue una declaración deliberada y premeditada de Bruce sobre las relaciones interraciales? Probablemente no. Sin embargo, se convirtió en eso, y al incluir a Clarence desde el principio, Bruce eligió no sólo al miembro restante de la banda con el que más se identificaba, sino al único afroamericano. En un álbum de solos de saxofón, desde Thunder Road hasta Jungleland, parece una elección obvia. Y una brillante, que llegó a simbolizar mucho más de lo que cualquiera de nosotros podría haber imaginado. 

Meola comentó que tenía cientos de tomas de Bruce Springteen, no solo en el estudio si no también en exteriores. Solo dos tomas estaba Bruce mirando hacia su saxofonista, pero este gesto fue clave para lo que resultó después en la portada del álbum. 

El resultado y llegada del disco terrminó inspirando y replicando el gesto de tapa del Jefe en bandas como Cheap Trick, Sesame Street, Born to Add, Tom and Ray Magliozzi, Car Talk, Mai Kuraki, Stand Up, Bobby Volare, Out to Lunch, Los Secretos, Algo Prestado, Kirby/Daveno Bros., Kirby/Daveno Bros etc.

Fuente Infobae / ultimateclassicrock/Redacción plh